Acompaño el proceso de morir desde la presencia, el respeto y la conciencia.
No para dirigir, explicar ni intervenir más de lo necesario, sino para sostener el umbral cuando llega el final de la vida.
Este acompañamiento se adapta por completo a la persona y al momento.
Puede darse en silencio, con palabras sencillas o con prácticas chamánicas muy básicas, siempre cuidadas y sin imponer creencias. El trabajo consiste en estar, cuidar el espacio y aliviar la sensación de soledad que a veces aparece cuando la muerte se acerca.
La práctica chamánica entiende la muerte como un tránsito natural. Acompañar este paso puede aportar calma, dignidad y recogimiento, tanto a quien se va como a quienes permanecen cerca.
No prometo paz, ni luz, ni respuestas
Ofrezco presencia, sostén y respeto en un momento en el que nada sobra y nada debe forzarse.
Modalidad
Presencial u online, según la situación y las posibilidades reales del momento.
Duración y forma
El tiempo y el ritmo se valoran en cada caso.
Este acompañamiento no se mide en sesiones cerradas.
Aportación económica
No hay tarifa establecida. Se acuerda de forma consciente según el tiempo, la disponibilidad y la situación de la persona.
Morir también es un tránsito



