Qué son

No todos los umbrales nacen del dolor

Hay cambios que llegan como maduración natural. Cuando un hijo se va, cuando el cuerpo cambia, cuando una etapa se completa, cuando una decisión pide ser asumida o cuando algo importante deja de tener el lugar que tuvo.

Estos acompañamientos están pensados para reconocer y atravesar esos momentos con más conciencia, sin dramatizarlos ni forzarlos. A veces basta con nombrar lo que se está cerrando y dar lugar a lo nuevo para que el tránsito se ordene.

Pueden realizarse de forma individual o en pareja, cuando el cambio afecta al vínculo y necesita ser mirado conjuntamente. Si es necesario, se acompaña con un gesto simbólico sencillo que ayude a asentar lo vivido.

Cuándo tiene sentido

Tiene sentido cuando la persona quiere cuidar un momento importante, por ejemplo:

  • El cierre consciente de una etapa vital.

  • Cuando sientes que algo en tu vida no va bien, pero no sabes identificar el origen.

  • Una decisión tomada que se quiere asumir con calma y claridad.

  • Un paso interior que se siente positivo pero necesita ser reconocido.
  • Un momento de maduración que se quiere transitar con más presencia.

Cuándo NO tiene sentido

No tiene sentido para personas curiosas ni para quien busca probar “a ver qué pasa”.

Tampoco cuando:

  • No hay un cambio real en curso.
  • Se espera entretenimiento o algo superficial.
  • No hay disposición a reconocer el momento que se está viviendo.

Los umbrales positivos no se inventan, se acompañan cuando la vida ya está pidiendo paso y se quiere hacer con cuidado.

Modalidad

El acompañamiento puede realizarse online o presencial, según el momento y la necesidad de cada persona.

La modalidad principal es online, ya que permite un trabajo profundo, cuidado y plenamente eficaz, sin desplazamientos y respetando los tiempos y la energía de ambas partes. La experiencia demuestra que el trabajo se sostiene igual de bien a distancia cuando hay presencia, escucha y marco claro.

La opción presencial se valora solo cuando el proceso lo pide de forma clara o cuando la persona necesita un sostén más cercano. En esos casos, tiempo, formato y precio se acuerdan previamente, en función de las necesidades.

Duración y precio

60 minutos:  80 €

En pareja: 120 € (La sesión es de 90 minutos. Puede haber sesiones previas individuales).

Lo que se honra, se integra